Megaesófago Canino Congénito

¿Qué es?

El megaesófago es una dilatación del esófago, que va acompañada de una disfunción o parálisis en los movimientos normales hacia el estómago de forma que no puede propulsar adecuadamente el alimento desde la boca hasta el estomago.. En Estados Unidos, se ha determinado que de 1.000 atenciones clínicas en perros, 2 presentarían este tipo de patologías.
Se produce en cachorros, de edad promedio 10 semanas y se detecta generalmente al destete.
Las razas más afectadas son Fox Terrier, Schnauzer miniatura, Gran Danés, Ovejero Alemán, Labrador, Shar Pei, Setter Irlandés.

Signos clínicos

Suelen presentarse en los tres primeros meses de vida. El síntoma más característico de los animales con megaesófago es la regurgitación (vómito de la comida sin estar digerida, en forma de tubo y sin dolor) con una frecuencia de 1 vez cada 2-3 días hasta varias veces al día. Otros síntomas asociados son intentos repetidos por tragar, salivación excesiva, el mal aliento o los vómitos. Ocasionalmente presentan signos respiratorios por neumonia por aspiración, distrés respiratorio, descarga nasal y fiebre. Muy pocas veces se puede palpar un esófago cervical dilatado.

Diagnóstico

Los pacientes con megaesófago congénito o idiopático tienen muy pocas anormalidades en los exámenes de laboratorio rutinarios (hemograma y perfil).
La radiografía contrastada con bario es el modo más eficaz de diagnóstico.

  megaesofago1      megaesofago2

Pronóstico

El pronóstico es muy variable. Un 20% a un 46% de los animales pueden recuperar la funcionalidad del esófago, siempre que este no se haya dilatado excesivamente. Puede remitir de forma espontánea alrededor de los 6 – 12 meses de edad, sin embargo pasados los 6 meses de edad la probabilidad de remisión es muy baja. Puede derivar en la muerte del animal provocado por reflujo nasal, neumonía por aspiración (complicación ocasionada por la inhalación de parte de la comida al producirse un fallo en la deglución) y desnutrición.

Tratamiento

Aunque puede ayudarse de fármacos para estimular la peristalsis como la  metoclopramida e incluso pueden llegar a existir soluciones quirúrgicas,  las mejores opciones pasan por:

  • Una dieta de alto contenido calórico, bajo en grasa y rico en proteínas.
  • Alimentación entregada en alta frecuencia y baja cantidad.
  • Consistencia de la dieta de acuerdo a tolerancia del paciente. Los alimentos líquidos ofrecen menor resistencia para su llegada a estómago, pero estimulan menos la actividad peristáltica esofágica. 
  • La alimentación se debe realizar colocando tanto el agua como la comida en un lugar más alto para que facilitar la llegada de las mismas al estómago mediante la gravedad. Debemos forzar a nuestro perro a quedarse quieto y sentado durante cinco minutos después de comer.

Bibliografía

- Joao M. Chapón Cordeiro. Professor de Clínica Médica de Pequenos Animais, Faculdade de Veterinária, Universidade Federal de Pelotas, Pelotas, Rio Grande do Sul, Brasil.
- Revista Científica, FCV-LUZ / Vol. XII, Nº 3, 155-160, 2002 Glen Barboza M., Manuel Alvarado M., Roger A. Ramírez y Fany González
- Facultad de Ciencias Veterinarias, Apartado 15252. La Universidad del Zulia. Maracaibo 4005-A, Edo. Zulia, Venezuela.
- Megaesófago en el perro. Revisión bibliográfica y proposición de una nueva clasificación. P.TORRES, M.V., M. Cs. Vet. Depto. de Cirugía, Facultad de Medicina, Universidad de Concepción, Casilla 152-C, Concepción, Chile.
- Dra. Alicia Valdés O. – Facultad de Ciencias Veterinarias – Universidad de Chile

 



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